El costo de oportunidad

El costo de oportunidad

Decimos que nuestras acciones tienen un costo de oportunidad pues aquello que elegimos hacer con X recursos y en Y momento, tiene como costo -gasto, sacrificio- las cosas que ya no elegimos hacer.

Por ejemplo, Andrés puede destinar su día sábado las siguientes cosas que componen su escala de valoración de alternativas:

1) Visitar a su novia (hay que llegar hasta donde vive)

2) Tomarse un helado (más cerca de su casa)

3) Arreglar su cuarto

Andrés, si decide visitar a su novia, habrá sacrificado el poder tomarse un helado cerca de casa. Por eso decimos que no tomarse un helado, es el costo de oportunidad de visitar a su novia.

Sin embargo aquí aparece un concepto que mencionamos antes: los fines y medios deben ser descubiertos. Supongamos que su novia le llama y le dice a Andrés que ya no va a estar en casa. Entonces ese cambio en la información disponible -el mundo y el resto de personas no se quedan estáticos mientras planeamos nuestras acciones- hará que para Andrés ahora tomarse un helado sea la prioridad número uno en su agenda de actividades del sábado.